Ondas de choque para la epicondilitis (codo de tenista) en Tenerife
Ese dolor en la parte de fuera del codo que aparece al dar la mano, al girar la llave o al levantar la taza del desayuno. Cuando lleva meses instalado, el reposo y los antiinflamatorios ya no bastan: hay que estimular el tendón para que vuelva a repararse.
Santa Cruz de Tenerife · Los CristianosQué es realmente la epicondilitis
La epicondilitis afecta a los tendones que van de los músculos del antebrazo al epicóndilo, el saliente óseo de la cara externa del codo. Son los músculos que extienden la muñeca y los dedos, y el que más sufre casi siempre es el mismo: el extensor radial corto del carpo.
El nombre engaña. Aunque termine en «-itis», lo que se encuentra en un codo con varios meses de dolor no es una inflamación al uso, sino una tendinopatía degenerativa: el colágeno del tendón está desorganizado, hay vasos y terminaciones nerviosas nuevas donde no deberían estar, y el proceso de reparación se ha quedado a medias. Por eso el antiinflamatorio calma unos días y el dolor vuelve intacto: el fármaco actúa sobre una inflamación que, a esas alturas, apenas existe.
Y por eso también el reposo prolongado suele decepcionar. El tendón no se repara solo con quietud: necesita un estímulo que reactive el proceso de reparación. Ahí es donde entran las ondas de choque.
Cómo se llega hasta aquí
El «codo de tenista» es un nombre histórico y bastante injusto: la mayoría de los pacientes que llegan con este dolor no han tocado una raqueta en su vida. Se ve en fontaneros, cocineros, peluqueras, camareros, personal de limpieza, gente que pasa el día con el ratón, y también en quien se metió una tarde entera a lijar una puerta. El patrón es siempre el mismo: gesto repetido de agarre y giro de muñeca, sostenido en el tiempo o concentrado de golpe.
Y si el dolor está por dentro
Cuando el dolor aparece en la cara interna del codo, hablamos de epitrocleítis o «codo de golfista». Afecta a los tendones flexores en lugar de a los extensores, pero el mecanismo es el mismo y el tratamiento con ondas de choque focales sigue el mismo esquema. Se valora igual en la primera visita.
Por qué la onda focal encaja bien en el codo
El tendón del epicóndilo está a pocos centímetros de la piel, pero la zona a tratar es muy pequeña y muy concreta: el punto exacto de la degeneración. Una onda de choque radial reparte la energía en superficie, sobre un área amplia; una onda de choque focal piezoeléctrica concentra la energía en un foco preciso, a la profundidad elegida, justo en el tejido que hay que estimular.
Lo que hace la onda de choque sobre el tendón es, en resumen, esto: mejora la circulación local, estimula a las células del tendón a fabricar colágeno nuevo y ordenado, y reduce la sensibilización de las terminaciones nerviosas de la zona. Saca al tendón del punto muerto en el que se quedó y reactiva su reparación. Alrededor del 85 % de los pacientes con las tendinopatías indicadas nota una mejoría clara del dolor con el ciclo base.
Si te interesa el detalle de qué distingue una onda de choque de verdad de otros aparatos que se anuncian con nombres parecidos, está explicado con criterios comprobables en cómo saber si es una onda de choque de verdad.
Cómo es el tratamiento
- Primera valoración gratuita. Se explora el codo, se localiza el punto exacto que reproduce el dolor, se revisan las pruebas disponibles si las hay y se informa con honestidad de si el paciente es candidato.
- Si es candidato, puede empezar ese mismo día.
- Ciclo base de 3 sesiones, una por semana, de unos 10 minutos cada una, con refuerzos mensuales cuando hace falta consolidar el resultado.
Sin infiltraciones, sin quirófano y sin baja: el paciente sigue con su vida normal durante el tratamiento.
Durante la sesión se nota una molestia controlada en el punto del tendón, y esa respuesta es parte del método: es la que permite localizar el foco exacto y ajustar la energía caso por caso. Es una molestia que dura lo que dura la sesión.
Qué hacer entre sesiones
Las ondas de choque preparan el terreno; el tendón termina de recuperarse cuando vuelve a recibir carga. Por eso el tratamiento se acompaña de pautas de ejercicio progresivo para los extensores del antebrazo, adaptadas al gesto que provocó el problema. También conviene revisar lo que hizo daño en primer lugar: la altura del ratón, el agarre de la herramienta, la técnica del revés.
Lo que no ayuda es parar del todo y esperar. Un tendón sin estímulo pierde capacidad, y el dolor reaparece en cuanto se retoma la actividad.
Cuándo las ondas de choque no son la respuesta
No todo el dolor de codo es una epicondilitis. Puede venir de una compresión del nervio radial, de una alteración de la articulación, del cuello o de una rotura tendinosa que necesita otro enfoque. También hay situaciones en las que no procede aplicar ondas de choque, y se dicen en la valoración.
Cuando el caso no encaja, se informa al paciente y se le orienta hacia la opción adecuada. Para eso está la valoración previa, y para eso es gratuita.
Dónde tratarse en Tenerife
- Santa Cruz de Tenerife — con reserva online.
- Los Cristianos (sur) — cita por WhatsApp.
Todo el detalle del equipo focal y del método está en la página de ondas de choque focales en Tenerife. Precios y bonos, en la página de precios.
Otras tendinopatías que se tratan con el mismo enfoque: hombro, fascitis plantar y tendinitis de Aquiles.
Preguntas frecuentes
- ¿Cuántas sesiones necesita una epicondilitis?
- El ciclo base son 3 sesiones, una por semana. Según la evolución del codo pueden pautarse refuerzos mensuales para consolidar el resultado.
- ¿Duele el tratamiento en el codo?
- Se nota una molestia controlada y localizada en el punto del tendón durante los ~10 minutos de la sesión. Esa respuesta es útil: es la que guía la localización del foco y el ajuste de la energía.
- ¿Puedo seguir trabajando durante el tratamiento?
- En general sí. No hay baja ni inmovilización; se dan ajustes puntuales para los gestos que más cargan el tendón, indicados en consulta.
- ¿En cuánto tiempo se nota la mejoría?
- Lo habitual es empezar a notar cambios en las semanas siguientes al ciclo base, porque lo que se estimula es un proceso de reparación del tejido y ese proceso lleva su tiempo. La evolución se revisa en consulta.
- ¿Sirve también para el codo de golfista?
- Sí. La epitrocleítis afecta a los tendones flexores, en la cara interna del codo, y responde al mismo planteamiento de tratamiento. Se valora igual en la primera visita.
- ¿Es mejor que una infiltración de corticoides?
- Son cosas distintas. La infiltración busca calmar el dolor a corto plazo; las ondas de choque buscan estimular la reparación del tendón. Cuál procede en cada caso se decide en la valoración, viendo el codo y el historial del paciente.
- ¿Cuánto cuesta?
- La primera valoración es gratuita. Sesiones y bonos en la página de precios.
¿Llevas meses con el codo?
La primera valoración es gratuita, en Santa Cruz o en Los Cristianos.